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INTRODUCCIÓN
Cada
día abandonan las filas
de la Santa Iglesia, sólo en América Latina, más
de 9.600 católicos. Es una realidad dramática, pero
duramente constatable. Pues no es únicamente el neo-paganismo,
el consumismo irrefrenado o el materialismo práctico lo que mina
las bases de la fe. También son las astucias de Satanás,
sus falsas promesas, sus halagos prometedores, sus ilusiones
fantasmales.
Hacer un catastro serio sobre la
cantidad de sectas que hay en el mundo sobrepasa cualquier
misión. Es imposible. Son miles y van en aumento individual y
numéricamente porque nacen nuevas día a día como
hongos después de la lluvia.
Si bien trabajaremos aquí en
base a sectas particularmente peligrosas, también aportaremos
pensamiento y refutaciones, material de trabajo para detener este
ataque y rescatar las almas secuestradas a voluntad.
Es mucho lo que queda por hacer, pero
no es difícil o complicado. Y con la ayuda de Dios, el amparo y
fuerza de la Iglesia venceremos. Deseamos toda la colaboración
que sea posible particularmente en este punto. Toda información,
datos, reflexiones, experiencias y en general todo lo que pueda ser
útil para comprender, alertar o rescatar, lo rogamos con
urgencia.
Para introducirnos en el tema,
ponemos a su consideración algunos factores que sirven a la hora
de determinar la peligrosidad de una secta:
- El grupo es autoritario en su estructura de
poder. El líder tiene la autoridad suprema. Él o
ella puede delegar ciertos poderes en unos pocos subordinados con el
propósito de que los miembros se adhieran a los deseos y
órdenes del líder. No hay apelación posible fuera
de su sistema a otros sistemas de justicia que estén por encima.
Por ejemplo, si un profesor de escuela se siente injustamente tratado
por el director del colegio, puede quejarse, pero en una secta el
líder siempre tiene la última (y única) palabra en
todos los asuntos.
- Los líderes sectarios tienden a ser
carismáticos, decididos y dominantes. Ellos persuaden a
sus seguidores a abandonar sus familias, trabajos y amistades para
seguirles. El grupo, y no el individuo, toma control de las propiedades
de sus seguidores, su dinero, y sus vidas.
- Los líderes sectarios son
mesías autoproclamados que presumen de tener una
misión especial en la vida.
- El líder sectario centra la
veneración de sus adeptos hacia sí mismo.
Sacerdotes, rabinos, ministros, líderes democráticos y de
movimientos realmente altruistas dirigen la veneración de sus
seguidores hacia Dios, principios abstractos, o el bien común.
Los líderes sectarios, en cambio, se proponen como el objetivo
del amor, devoción, y adhesión de sus seguidores.
- La secta tiende a ser totalitaria en el
control del comportamiento de sus miembros. Las sectas
acostumbran a dictar con gran detalle cómo deben vestir su
miembros, qué deben comer, cuándo y dónde
trabajar, dormir, o ducharse, así como lo que deben creer,
pensar y decir.
- La secta suele tener una doble moral.
Por un lado los miembros deben ser abiertos y honestos con el grupo, y
confesarlo todo a sus líderes. Por otro lado, se les anima a
mentir y manipular a los no-miembros. Las religiones establecidas
enseñan a sus miembros a ser honestos con todo el mundo, y
regirse por una sola moral.
- La secta tiene dos objetivos
básicos; reclutar nuevos miembros y conseguir dinero. Las
religiones establecidas y movimientos altruistas pueden también
reclutar y conseguir dinero, pero su único objetivo no es su
propio crecimiento sino mejorar las vidas de sus miembros y semejantes.
Las sectas pueden presumir de hacer contribuciones sociales, pero en
realidad se quedan en la presunción, o en meros gestos. Sus
objetivos siempre estarán encaminadas al reclutamiento y hacer
dinero.
- La secta aparenta ser innovadora y
exclusiva. El líder afirma romper con la
tradición, ofreciendo algo novedoso, e instituyendo el
único sistema viable de cambio que solucionará los
problemas de la vida o del mundo. Mientras afirma todo esto,
subrepticiamente utiliza la coerción psicológica sobre
sus miembros para inhibir su capacidad de examinar la validez de las
presunciones del líder y su secta.
El tercer
criterio
Este tercer criterio
define otros elementos comunes de los sistemas de coerción
psicológica. Basado en el modelo de Robert Jay Lifton, consta de
ocho puntos de reforma del pensamiento ('reforma del pensamiento y
psicología del totalitarismo', "Thought Reform and the
Psychology of Totalism" by R. Lifton, W.W. Norton & Co.,1963) tal
como se usa en una organización sectaria. Son:
- Control del
medio
- Limitación
de
todas o algunas de las formas de comunicación con aquellos
ajenos al grupo. Libros, revistas, cartas, y visitas a los amigos son
tabú. 'Ven y aíslate'.
- Manipulación
mística
- El converso
potencial
al grupo llega a ser convencido más allá de la duda del
elevado propósito, del destino especial del grupo, a
través de un profundo encuentro/experiencia. Por ejemplo, a
través de un supuesto milagro o palabra profética de
aquellos en el grupo.
- Demanda de
pureza
- Un objetivo
explícito del grupo es producir cierta forma de cambio, sea a
nivel global, social, o personal. 'La perfección sólo
será posible si uno permanece con el grupo y se entrega'.
- Culto de
confesión
- La poco
saludable
práctica de exponerse a los miembros del grupo, a menudo en el
contexto de una reunión pública, admitiendo pecados
pasados e imperfecciones, incluso dudas sobre el grupo y pensamientos
críticos acerca de la integridad de los líderes.
- Ciencia sagrada
- La perspectiva
del
grupo es la verdad absoluta y completamente capaz de explicar TODO. La
doctrina no está sujeta a mejoras o críticas. La
conformidad ABSOLUTA con la doctrina es necesaria.
- Carga del
lenguaje
- Un nuevo
vocabulario
emerge en el contexto del grupo. Los adeptos 'piensan' en
parámetros estrechos y muy abstractos, propios de la doctrina
del grupo. La terminología previene suficientemente el
pensamiento crítico reforzando una mentalidad en 'blanco y
negro'. Los clichés y respuestas preparadas introducen
prejuicios mentales.
- Doctrina sobre
la
persona
- La experiencia
previa
al grupo y dentro del grupo es interpretada de forma rígida y
decisiva por medio de la doctrina absoluta, incluso cuando la
experiencia contradice la doctrina.
- Dispersión
de
la existencia
- La
salvación
sólo es posible dentro del grupo. Aquellos que lo abandonen
están condenados.
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